Capitán Iluso

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Por un momento tuve un lapsus en la cosmovisión de los precios y llegué a creer en lo que tan deformado había entrado por mis oídos.
Estaba en la facultad, a punto de comprar un café en uno de los dos lados que tengo como puntos de provisión con un billete de dos pesos como toda contraprestación. En este punto de venta atiende un viejo del personal no docente que muchas veces está con el nieto y puedo escoger entre dos presentaciones, ambas dos telgoporíferas e indecentes: el toc toc de uno cincuenta, o el grande, de dos, que es poco más que una falacia.
Las cosas se dan así:
-hola, me das un café grande?-
-mirá que ahora el grande sale $1.50-
Iluso, entiendo que me hace el comentario por eso de que siempre le faltan monedas y que si no le doy monedas o no propongo que me dé el vuelto con palitos de la selva, se me va a enojar.
-ah qué bienn.-le sonrío cómplice, entre sorprendido y contento.
-hace ya como veinte días que cambió.- me dice como con orgullo y haciéndome notar que no soy un cliente fiel. (Es factible, porque el último tiempo venía comprando en la máquina de abajo "leche manchada").
-ta, entonces dame caramelos para hacer dos.-
Fue ahí cuando, como el tipo se me quedó mirando con cara de que estaba hablando gilada, me reproduje el diálogo hasta darme cuenta de que lo que me había dicho era que el grande costaba cincuenta centavos de más y no de menos..

Cumplimiento de años (Pablo Brian)

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Inauguramos una nueva sección que reparte
saludos de cumpleaños con el cumplimiento de años de Pablo Brian Forte, nacido un 15 de abril de 1987.
Viajero, hincha de racing, nueve de área, rastamán, estudiante de geología, asador, tomador de mate, militante masista, espumero, amante de la lechuga y los panchos, gran imitador y ciertamente un amigo de la vida.

Very Varieté brinda a por ello.

Primer Escrutinio

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Dos encuestas de Very Varieté han llegado a término y éstos son los resultados:
En una reñida votación, los votantes han determinado que very varieté es un helado de supermercado. El querido balde. Me parece apropiado porque, igualito al blog, a veces está bueno y a veces no.

En la otra, menos disputada, vinculada con el gusto de helado, y demostrando el rigor moral de los votantes, se eligió frutilla al agua. Creo que esto tiene que ver con que los votantes de helado de supermercado no podían elegir otro gusto

No-te-puedoo

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Ya que del bondi venimos y al bondi vamos, traigo esta anérrrdota a colación.

"Alcanzará con decir que me tomé el colectivo porque el tren funcionaba con demora. Al escuchar al guarda -jeje al guaaardaa!-, comprendí de inmediato que no iba a volverme en ningún vagón: accidente entre flowers y little horse.
Ecuacioné mis alternativas de retorno y resolví conectar el 96 en Caballito, vía Primera Junta. Nada sorprendente sucedió en el subte hasta que llegó el colec; tampoco en el bondi pasaba mucho cuando se dio que se desocupó un asiento doble del lado del pasillo y se sentó una rubia. Y encima de ella, OTRA MINA! oponiéndole un mejor derecho sobre el asiento (lo esperaba desde antes ¿?) que le saltaba exigiéndole que se levantara. Algunos nos reíamos de lo grotesco de la situación, otros miraban incrédulos y otros tomaban una participación más activa haciendo comentarios de ocasión "qué vergüenza", "por favorrr", "este país...", "pero qué bonito". Esta situación se prolongó hasta que el pasajero que iba contra la ventanilla, a punto de ser víctima de la disputa, se corrió indignado hablando de la incoherencia de que en un país subdesarrollado los padres no sean los que enseñan a los hijos. En fin."

Tomemos un

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BONDI

Tengo el nombre pero no sé qué ponerle para que quede rico.

Información nutricional

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Qué regia oportunidad me brinda la religión en vísperas de este jueves santo prepascual para indagar un poco más sobre alguno de los tópicos bromatológicos que con intermitencia de luz de giro se me presentan en distintas situaciones cotidianas. En esta oportunidad, y con fines estrictamente didáctico-pedagógicos, presentamos CORTES DE CARNE.
Prefiero infinitamente pensar en cómo desarmar una vaca que ponerme a hacer el asado. En mi haber no cuento siquiera con cinco, por lo que hacer compañía al asador aportando datos precisos acerca del orígen de lo que descansa sobre la parrila y discutiendo tiempos -con suerte incluso métodos- de cocción espero ayude a pasar el rato.
No quiero dejar de mencionar que la idiosincracia de un país se refleja en los cortes de carne que consumen sus habitantes y que con altas expectativas se exportan al mundo. Helas aquí:

1 Costillar
2 Paleta
3 Azotillo
4 Bife de costilla
5 Lomo
6 Cuadril
7 Nalga
8 Vacío
9 Matambre


Elegimos hoy éste, pero merecen ser mencionados otros que desde hace tiempo desvelan a hombres de ciencia y han sido tratados en las IV Jornadas de Bromatología, recientemente realizadas en el seno de la comisión de control de alimentos del Grupo Mercosur, dentro del proceso de integración del mismo nombre:
salchicha de viena. componentes. pasado, presente y prospectiva.
fecha de vencimiento. alcance del término. precisión de la misma.
nesquik frío en ayunas. efectos adversos. cuidados paliativos. posibilidades concretas de disminuir su consumo.
kinotos al whisky. orígen del término. evolución. condena social.

Una para todos

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Me gusta que se haga una sola y única fila para comprar boletos aunque haya más de una ventanilla vendiendo.

Dark side of the Monday

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Un lunes negro, oscuro, espeso, como empetrolado.

A googlear, mi amor (vamos a googlear, mi amor)

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De unos años a esta parte se encenderá la mecha y algún valiente hombre de letras defenderá con sólidos argumentos el comienzo de una nueva era, dirá que la historia no puede ser contada sin una coma desde 1789. Encontrará que alguno de los hechos relevantes del Siglo XX ha cambiado los tiempos. Quizás señale la Segunda Guerra, el hundimiento del Titanic, la muerte de Elvis o la de Perón, el campeonato mundial del '78 o la caída del Muro, pero sea cual sea SU punto de inflexión habremos de darle la razón. Porque no sólo es cierto que han pasado muchísimos años desde los sucesos de la Bastilla, sino y aun más determinante, demasiadas cosas.
Tengo un recorte de Beatriz Sarlo de una vez que llegué hasta el final de lo que escribe en la revista de Clarín. Me estaba por poner a copiarlo cuando se me ocurrió googlear la primera oración y lo encontré. Esto terminó de convencerme de que MI punto de inflexión es el momento en que alguien inauguró internet y pensó que "hache-te-te-pe-dospuntos-barra-barra" era un buen comienzo, aun sin haber jamás imaginado que llegaría a esto. Recomiendo seguir con lo que sigue, que poco tiene que ver con estas palabras preliminares, sin escalas:

Sin embargo, el acto de leer era, en sí mismo, algo extraordinario: la soledad, el secreto, la reserva de los propios pensamientos, la concentración y también las distracciones y las derivas por espacios clandestinos de la subjetividad. El acto de leer era casi más interesante que lo que se estaba leyendo, porque representaba un momento de autonomía radical respecto de los otros (los viejos, los que tenían autoridad), un acto privado que, a diferencia de la mayoría de los actos privados, no podía ser prohibido, aunque conocí gente que, a tientas, se daba cuenta de que peligraban las leyes del orden y castigaba a sus hijos prohibiéndoles que leyeran después de cierta hora, temiendo todos los desbordes que podían suceder y que muchas veces, en efecto, suceden.
Leer es una emancipación más allá o más acá de los libros; en el fin de la infancia, puede ser una fuerza secreta, que marca diferencias y también anuda amistades que, por primera vez, pueden llamarse intelectuales. Leer Hermann Hesse, Demian, a dos voces, llamándose por teléfono para comentar un episodio, discutir las acciones de los personajes (algo que poco después, cuando empecé a estudiar literatura, aprendí a no hacer), subrayar prácticamente todas las frases para comunicárselas al otro lector que también subraya casi todo. Si hubieran existido los mensajes de texto, habríamos intercambiado números de páginas y comienzos de párrafos: dos palabras, para que el otro las leyera y siguiera en el lugar indicado al mismo tiempo, como amantes separados que pactan que a tal hora leerán el mismo poema. Si la lectura fuera entendida como lo que realmente puede llegar a ser (algo descontrolado), tendría más popularidad entre los adolescentes, y se evitaría el sermoneo de los adultos que aconsejan leer como si fuera un régimen de comida sana.
Beatriz Sarlo en revista viva. 13.08.2006

El capitán y el Diez

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Música y fútbol sólo tienen una letra en común; de ahí para adelante comparten todo. La vida es poco más que lo que pasa en una canción o en un partido de fútbol.
Esto ha sido el prólogo que pretende armonizar la siguiente comparación que escuché y encontré bastante atinada: que en los Beatles Lennon era el capitán y Paul el diez. Rica la discusión que se abre acerca de qué jugaría cada integrante si paramos la banda que se quiera en el campo de juego y con puntapié inicial ponemos a la caprichosa a rodar sobre el verde cesped. Por lo demás, lo que hay de aquí en adelante es un breve comentario sobre capitanías.
Donde hay dos o más personas, hay un líder y un distinto. Todo grupo humano necesita un lider; el distinto no es estrictamente necesario, pero se festeja que su existencia. En general, las capitanías de los equipos se definen entre el arquero, alguno de los dos centrales, el cinco o el nueve. Pocas veces el diez, el auténtico diez, el que lleva el número en la camiseta por algo más que su posición en la cancha, lleva la cinta abrochada en su brazo izquierdo. Quizás le pesa, capaz no le interesa. La admiración por el diez y el capitán, cuando no se trata de los excepcionales casos en que ambos epítetos refieren al mismo jugador, va por caminos bien distintos. Al capitán se lo respeta porque es el líder del equipo. Entre otros privilegios, es el único que debería hablar con el árbitro, el que arenga a sus compañeros y el primero que levanta la copa. Al diez primero se lo admira y después se lo respeta.
En lo que a mi respecta, si de fútbol real hablamos prefiero al nueve capitán; en la play le doy la cinta al arquero. No sé, me da la sensación de que le hace mejor al equipo. Ni hablar, y esto está comprobado, cuando elijo algún equipo con el que no estoy muy familiarizado. El romance comienza con ese gesto. Sus compañeros de equipo lo repetan y saben que el técnico lo banca más que a ninguno.

Buen ojo

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En mi casa la ropa recién planchada tarda entre 1 y 3 días en volver a los placares. Mi hermano y yo sabemos, estamos bien bien al tanto de que todos los jueves tenemos ropa para archivar. Sara la plancha abajo y la sube a la pieza de mi mamá. Ahí queda por lo general hasta la noche, cuando ella sube y para acostarse necesita despejar el colchón. Entonces nos invita a recoger nuestras prendas; nosotros las repartimos y las llevamos a la pieza donde quedan sobre las camas o, mejor todavía, arriba de los puffss. No creo que haya algo llamativo en que, a raíz de este despectivo tratamiento, muchas veces ropa limpia y lista para vestir pierde su condición de ponible y queda separada para dársela a Sara y que la planche una vez más. Son los caprichos de la alta sociedad, qué se va a hacer. Igual la mayoría de las veces pasan los jueves y, como me olvido de avisarle a Sara que es ropa arrugada y no sucia, termina en el lavarropas por decantación.

Hoy con inusual celeridad me encargué de agarrar las ropas que no eran mías y se las llevé a Franco hasta la pieza. Oh gran sorpresa la mía cuando en la pila de remeras que dejé sobre su cama -unas 6-, distinguí que había cinco que había sido mías y que cuatro de ellas -porque una era de la escuela- me las había comprado yo en los últimos dos años. Aclaro que me las compré yo en persona porque quiero dejar moy en claro que cuando me las compré me las probé y porque en relación a helado de Due ($50 el kilo) -haciendo la proyección pertinente porque me compro cuartos-, me compro una remera cada 3 kilos. De esas cuatro, si me entraran, usaría una, y hasta ahí. Las tres restantes parecería que me las elegí con la consgina "dame tres de la más fea que tengas".

Si esto quedara acá, diagnosticado el cuadro quedaría indicar el tratamiento -el cual posiblemente consistiría en llevar siempre un talle más de lo que mi instinto me sugiere-, y aguardar los resultados . Pero no basta, porque a veces me sucede lo contrario y me compro más grande de lo que la recta razón indica.
Esperando a quien le sirvan tengo un jean talle 44 que me compré porque era el último de su especie -no vayan a creer que por su osadía o marca-, los mandé a tomar de la cintura y me quedaron con un tiro larguísimo que me avergüenza, pero que con hidalguía visto cuando me canso de repetir el favorito. Algo similar pasó con unas bermudas que uso frecuentísimamente, aunque esas quedaron mejor. En diciembre fui a cambiar unas bermudas que me regalaron para navidad porque las sentía muy anatómicas y del talle que me quedé se me aflojan enseguida. De las últimas cuatro veces que me compré calzado, dos veces tuve que cambiar el talle, una vez por uno más, otra por uno menos. Hasta con calzoncillos patino: a fines del año pasado compré 5 en destacada oferta y ni mi hermano pudo aprovecharlos por lo anormales que resultaron.
En el fade out de esta entrada, escribo el epílogo: un porvenir signado por venideras complicaciones.

It's raining, men

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Está lloviendo, macho.
En realidad ya no, pero esto -¿qué cosa?- se me ocurrió cuando empezó la decadencia y comenzó a precipitar. Qué triste la sensación de tener una gran idea cuando casi ya no vale. En este caso sí, -¿sí qué?- porque si nadie la lee en el momento que la escribí mantengo las chances de que la lean mientras no llueve. Y así puede pasar también que la lean de acá a un tiempo un día que justo esté lloviendo. Y pueden leerla un rato después de que llovió y pensar que llegué tarde con la idea. O leerla un poco antes y sentir que me anticipé a los tiempos. Y puede pasar de que nunca la lean. Y...

Una de tantas de Schopenhauer (volúmen I)

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Acerca del arte de no leer:
"Para leer lo bueno es necesario no leer lo malo, porque la vida es corta y el tiempo y las fuerzas limitadas."

Él soy yo (volúmen I)

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¿Cuántas personas de existencia real están nomencladas en nuestras mentes como personajes de novela? Quiero decir, ¿a cuánta gente tenemos de nombre pero no seríamos capaces de reconocer por la calle? En mi caso, la lista es larga y son más de los que querría pero unos cuantos menos de los que podrían ser.
Arrancando por aclarar que hablamos de gente que no conocemos porque realiza sus actividades características sin necesidad de acompañar su trabajo con su presencia física hay, se me ocurre, dos puntos de partida: uno que llamaremos de doble negación existencial, aquél sujeto que nunca hemos conocido y al que nunca hemos tratado de dar entidad, y otro que llamaremos de negación simple, aquel sujeto que nunca hemos conocido pero al que hemos atribuido entidad supuesta.
En el primer caso, aunque podríamos abocarnos a un análisis casuístico de las múltiples motivaciones personales que llevarían a abstraerse del hombre detrás de la obra y para evitar caer en fútiles juicios de valor, nos limitaremos a expresar nuestro agradable sentir en los casos en que no se opere de este modo por falta de voluntad, ya que de encontrarse el receptor del trabajo en la necesidad de imaginar al emisor del mismo, debe hacerlo de inmediato y lo más fidedignamente posible a la información recabada hasta el momento. Decimos entonces que la doble negación se justifica en situaciones de abstracción pura.
En el segundo supuesto hablamos de un esfuerzo creativo ad-hoc que llega a veces a complementar la metabolización del trabajo que se examina, pero que presenta cuadros patológicos. En niveles moderados, la disociación simple entre el nombre y la persona puede ser saludable. Se recomienda nunca llegar al límite de permitir que la creación sustituya al verdadero creador.
Hace un tiempo largo, cuando tuve esta idea y comencé a googlear los nombres de estos hombres ilustres, pensé que iba a llevarla a cabo de inmediato, y que la iniciativa se retroalimentaría automáticamente. Sin embargo, pasó el tiempo y las fotos de acá abajo y algunas otras de distinta temática quedaron guardadas en una carpeta que hoy abrí.

La primera entrega de esta desopilante iniciativa, está orientada a desenmascarar dibujantes, contractualistas y tangómanos.
Dibujantes. En orden de gusto personal:
Liniers: Macanudo
Caloi: Clemente y cositas
Quino: Mafalda y cositas
Sendra: Yo Matías


Tangómanos. En orden de aparición:
Pugliese
Piazzola
Goyeneche
Discépolo
Troilo





Contractualistas. En orden cronológico:
Thomas Hobbes
John Locke
Jean Jaques Rousseau


La hora del planeta o de cómo perderle el miedo a la oscuridad

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Gacetilla de Prensa:
La Fundación Vida Silvestre y World Wildlife Fund, con el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, convocan el próximo sábado 28 de marzo entre las 20.30 y 21.30 horas, a apagar las luces durante una hora en una acción simbólica contra el cambio climático.

Alpargata Wilson

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Igual que en la tele, en la radio pasan cosas que si no venís siguiendo el programa, te pasan de largo. Desde hace bastante, la metro se ganó el 1 en todos los lados dónde hay una radio preseteada. Esto que cuelgo es la animación de una conversación con un oyente. Humor universal.







Para entendidos

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Así como a los estudiantes de medicina les divierte cortar el nombre de las materias que cursan, y hacer histo, pato, anato, micro, farmaco, etc., dejando las sílabas del final para más adelante, a los estudiantes de derecho nos divierte la jerga. Desde muy al principio empieza a ganarte la cabeza la idea de que ninguna palabra que conocías tiene en los libros el significado que vos creías. Pero es sólo al comienzo. Terminás por incorporar esas palabras, no sólo a respuestas de parciales, sino hasta en oraciones complicadas de la escritura cotidiana.

Esto, señores, es un poema jurídico. Créditos a quien correspondan.

¿Por qué me dejaste amor?
Si yo, reconozco jurídicamente que te amo
¿Cómo no apelar a vos?
Si fuiste mi recurso de amparo; mi tribunal de casación; mi unificador de sentimientos; mi única instancia.

¿Cómo no reconocer tus derechos posesorios sobre mi?
Si en mi desarraigo fuiste mi domicilio constituido
o procesal (nunca supe la diferencia amor, ¿la hay?)

Y aquellas noches amor, oh!!!; Cómo olvidarlas!!;
Si en ellas vivimos los hechos conducentes, que en
definitiva, permitieron mi apertura a prueba.

Y es cierto mi amor,
sé que la documental no llegó a cumplirse,
pero debes reconocer, al menos,
que en la confesional mis sentimientos fueron más claros que nunca . Casi diría que hicieron plena prueba.

Ay amor! Mi dulce exhorto! Mi notificación válida,
mi posesión legítima, aunque viciosa, mi sentencia favorable y definitiva:
¿por qué me abandonaste?
¿Porqué tuviste esa dura contestación a mi demanda?


¿Acaso no cabe, todavía, en tu corazón un recurso extraordinario?
¿Acaso no transarías, no conciliarías? ;No homologarías, no acordarías?;
¿No Bordarías, no Llambías?

Mi amor. larga viene siendo mi espera. y mi quita.
Mi amor, el tiempo corre y los sentimientos caducan .
¿o prescriben? (Maldita confusión entre caducidad y prescripción)

¿Sabés? Con este poema jurídico y amoroso,
amoroso y jurídico espero revertir la carga de la prueba,
espero tu última respuesta. pero sin chicanas amor,
que mi dolor no las toleraría.

Es que no puedo negar que mis sentimientos entraronen cesación de pagos,
pero por favor amor no me pidas la quiebra. Busquemos un acuerdo preconcursal o preventivo.
Busquemos una salida, la que prefieras, porque sino amor, moriré.
Moriré antes de que el proceso alimentario haya concluido.

Mi caso federal, cuánto te he amado!
siempre con probidad y buena fe
¿Y vos como me contestaste?
con temeridad y malicia, corriéndole traslado a otro, a un tercero,
a un, perdón que lo diga, un 'penitus extranei' que rompió nuestro vínculo.

Ay si la 'manus inectio' todavía existiera!
¿Imaginas mi amor con qué parte del cuerpo de ese 'extranei' me hubiera cobrado?
Exactamente de ahí mi amor, imaginas bien.

Y así y todo mi amor, mi viejo amor jurídico,
me dejaste. Me dejaste amor. me dejaste. me dejas. me.
Porca miseria amor!

Pero sabes? A medida que deslizo mi romántica pluma
sobre este retazo de papel receptor de emociones, de congoja
y negra tinta pegajosa y maloliente que a chorros deja mi frente sucia,
me doy cuenta que lo nuestro nunca hubiera sido posible:
¿Cómo yo, un amante de veraz, preparado con Salvat, Zaffaroni, Soler, Abbot et Costello – entre otros tratadistas más -, pude enamorarme de vos,
cometiendo este error de derecho inexcusable ?

*611

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El celular que tuve estos últimos dos años perdió ayer la titularidad a manos de un flamante Sony Ericson, con muchos ringtones, camarita, inteligencia artificial, memoria emotiva y ensamblado -como corresponde- en el DF. La noticia, que debe ser tomada con liviandad, puede transformarse rápidamente en una entrada aun menos interesante, sobre todo por la intrascendente información que tengo para aportar.

La salida del Motorola se dio en el transcurso de la semana: el sábado pasado, no éste sino el otro, mi madre se acerca con la propuesta y un número telefónico para contactar a Moviestrella. Llamo y me informan los plazos: 48 horas hábiles para la entrega, otras 48 horas para la habilitación del servicio. A partir de allí, en menos de seis minutos concreto la operación. Me informan antes de desearme un buen día que la entrega la estarían realizando el miércoles por la mañana. Algo que me sale muy bien a mi en situaciones de compra es quedarme con la pregunta a mitad de camino. Pero, al igual que quienes están leyendo atentamente, me di cuenta de que llegado el miércoles las horas hábiles eran más de las que me habían dicho. Quedaba entonces pasar el rato hasta el miércoles y creer en lo que había escuchado. El domingo lo pasé fácil. El lunes me levanté, lo viví y me acosté pensando que todavía faltaban dos días. El martes no hice más que planear el momento de la entrega, imaginaba mi conversación con quien lo trajera, la atenta lectura y firma del contrato de adhesión con esas exquisitas cláusulas predispuestas, mis primeros contactos con el aparato, qué fotos sacaría primero y cómo avisaría a mi gente que cambiaba de número. El miércoles muy temprano salí a la puerta por si no escuchaba el timbre y se iban sin entregármelo. Cerca del medio día, cuando perdía la esperanza, llegó. Volvía a ser un boludo con celular (al respecto véase el siguiente video de todo por dos pesos http://www.youtube.com/watch?v=f6uoAT7jb9E), me reinsertaba en el mundo de las telecomunicaciones. Ahí volví a ser el de siempre.
Tener el celular cargado y listo para usar pero sin que funcione es peor que no tenerlo. Que te hagan esperar un poco más pero que te lo traigan listo para usar sería más inteligente. Pero de maliciosos que son, no lo hacen así. En fin, los dos días hábiles antes de la activación no se cumplían el viernes, sino el lunes, así que no lo pude disfrutar ni exhibir el fin de semana. Y ya que estaban, tampoco me lo activaron el lunes.

El pasado a retiro queda en archivo con un total de 80 horas, 54 minutos, 37 segundos de llamadas entrantes y salientes. Lo cual significa que estuve un fin de semana largo con el teléfono en la oreja. Lo cual significa que le di duro y parejo. Y eso que para mi era un público de bolsillo. Si antes que un poco por pose, un poco por convicciones me mantenía al márgen del bluetooth, los ringtones y todo lo que alejara al celular de mi concepción de celular lo usé tanto, no quiero imaginar lo que se viene ahora.

Para terminar, regalo mi idea de que algún celular tiene que venir con control remoto para quien quiera hacerse millonario con ella.

Así en la ciencia como en el cielo

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Estamos de estreno. Sabemos: si hay una cosa un poco más linda que estrenar es reestrenar. Y aunque en esta ocasión hablamos de estrenar blog, estoy pensando muy lejos, casi hasta donde no llega el hombre con sus armas. Nuestra vida es un riquísimo circuito de estrenos, no estrenos, reestrenos y estrenos. Y en quien otro podemos pensar cuando hablamos de esto que en el querido Kuhn, el que está mirando para este lado como leyendo lo que escribo. Thomas Kuhn, el que nos fumamos en Pensamiento Científico atrás de Popper. Qué tipo que sacudió las maracas del Siglo XX.. Estos son esos pocos momento en la vida en que quisiera ser un sabio epistemólogo y hablar de Kuhn sin ratonear información de la internes. A lo menos, trataré de ser fiel a la fuente y decir lo justo y necesario, lo realmente justo y necesario porque da para mucho:
La comunidad científica comparte determinadas técnicas y conocimientos, llamados paradigmas. Estos paradigmas universalmente aceptados alcanzan ese status(4656.8653) cuando prueban ser los más aptos para la resolución de problemas tenidos por agudos. De allí en más son el sustento de todo avance científico, ya que el estudio de la realidad se hace sin perder nunca de vista el paradigma dentro del cual se lleva adelante. En principio, el trabajo dentro de un paradigma, la práctica científica que dentro de él se realiza no se cuestiona. Existe una especie de tradición y se respeta el modelo dado. El paradigma aparece como una solución aparentemente permanente para sus problemas. Sucede en determinado momento que la ciencia alcanza un grado tal de maduración que se hace necesario un cambio de estructuras, el paradigma que rige no da más, no banca. Hasta que se reconoce esta situación de crísis, el paradigma sigue aplicándose y encontrando nuevos obstáculos. Cuando finalmente el paradigma sucumbe, por medio de revoluciones que sobrevienen a las crísis de las que hablamos, se da el cambio de un paradigma a otro. Este nuevo paradigma que ha surgido para resolver cuestiones complicadas que el anterior no había podido resolver, encontrará nuevas dificultades y caerá en la batalla bajo el filo de uno nuevo, más apto. Y ahora podríamos enganchar con Darwin, pero por le momento no.Nuestra cabeza está pogramada de una forma un poco rara para el estreno. La frontera entre el estreno y el no-estreno es tan difícil de delimitar como una línea de bajamar en el sudeste asiático. Un gran emblema del estreno es la zapatilla. Tengo el recuerdo ya desde muy chico de tener especial cuidado los primeros días de zapatilla
nueva. Tengo el recuerdo también del cruel y legendario "feliz estreno". Temo por la integridad del mundo el día que el "feliz estreno" se traslade a otros estrenos.

Estrenar blog es lo más cercano a mostrar las tetas que nunca voy a tener. Es lo más cerca que puedo estar de un desnudo artístico. Y es lo más cerca que puedo estar de Kuhn. Así que los bienvengo una vez más, ésta vez oficialmente, a mi nuevo paradigma.

Pena de muerte

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Ha sido éste el verano que más mosquitos maté pero tambien el verano que más mosquitos me picaron. Y estoy seguro de que esta bélica relación no va a quedar acá. Porque si aun matando a muchos sigue habiendo otros tantos dispuestos a combatir, el efecto disuasivo de esas muertes no tiene dinámica. Cada mosquito que veo y consigo matar está pagando lo hecho por otro de su misma especie, sólo que él no lo sabe. Aunque pudiera explicarle a cada uno de estos parásitos hematófagos los motivos supraindividuales que tengo para quitarles la vida tampoco se lo haría saber. Sin embargo me siento un hombre razonable cuando los mato en el mismísimo intante de comisión del ilícito acto. Tengo en ese momento la certeza de haber espantado a los que acompañaban al que resulta vícitma, de haberles hecho huir a buscar una vida más sana. Pero es el instinto no? A ellos los mueve el instinto de supervivencia, a mi el de venganza. Así funciona la venganza: lo que me hiciste y un poquito más. Justamente es eso lo que tiene de peligrosa. El vengador siempre se pasa de rosca y próximamente lo vengarán. Ahora a la par que escribo esto me doy cuenta del brete en el que me metí por no saber quién es el que no es el vengador. Porque si el vengador es "el que venga o el que se venga" puede vengarse en nombre propio o en nombre de otro. Para más, "vengado" no aparece en el diccionario. Pero así, con estos u otros nombres, funciona la venganza. Así funcionan el fútbol, el padrino, el divorcio y los juicios por daños y perjuicios.
No puedo evitar referirme a la información de público conocimiento que olvidamos y rememoramos cada tanto: la que pica es la hembra. Pero todo en este mundo, y más que en ninguno en el mundo animal, tiene explicación: el macho puede vivir sin jalarse un ser humano pero la hembra no, esto es rotundamente así. Pero a partir de un astuto pensamiento inductivo (premisa A sólo las hembras pican, premisa B sólo las hembras amamantan) podemos afirmar que la hembra necesita de nuestra sangre para la lactancia. Humanicemos este comportamiento e imaginemos a una madre tal vez primeriza que imposibilitada por la naturaleza para proveer a su criatura, debe brindarse cada día a la búsqueda de alimento. Recorre distancias enormes, se enfrenta a la contaminación y otros depredadores, incluso a todas las mujeres del mundo en su misma situación y no descansa hasta conseguirlo. Manteniendo en la mente esta triste realidad, descubrí este verano que los mosquitos han desarrollado aptitudes de camuflaje y vuelo que antes no tenían. El pelaje de estas bestias aladas despista per sé y mucho más en vuelo. Por último y como corolario de lo que aparece a las claras como una craneada connivencia entre éstas porquerías y las moscas, han perfeccionado sus técnicas de vuelo.
Y una cosa más: mi abuela vive en un piso 15 y he vivido situaciones de picadura de mosquito a esa distancia del piso. En ese piso 15 hay también hormigas, pero no sé por qué justifico más su presencia que la de los dípteros.
Material de lectura complementaria.
información en inglés de la American Mosquito Control Association, gente con los mismos problemas que yo pero un poquito más formada e informada y con un nivel de paranoia un poquito más alto que el mío. La pestaña de links es de lo más completo que puede conseguirse
una página muy bien armada que te vende armamento de guerra y te explica cómo funciona.
para buscar focos reproductivos en un jardín virtual.